Con recursos del Gobierno Departamental que orienta Carlos Mauricio Iriarte Barrios se garantizará los 10 días faltantes de alimentación escolar para los niños y niñas en el departamento.
El propósito es garantizar que los estudiantes tendrán el servicio hasta terminar el año lectivo.
“Los recursos que el Ministerio de Educación nos trasfiere no nos alcanzarían para terminar el calendario escolar, harían falta 10 días, pero el Gobierno Departamental hizo la provisión, tenemos los recursos y vamos a garantizar la continuidad al servicio hasta finalizar al terminar el calendario escolar”, manifestó Marta Cecilia Medina Rivas, secretaria de Educación del Departamento.
De acuerdo a la funcionaria, el servicio de restaurante escolar venía siendo ejecutado con recursos del Gobierno Nacional a través del Icbf.
Sin embargo, desde el pasado 9 de septiembre lo asumió el Ministerio de Educación Nacional y después de la Semana de Desarrollo Institucional o de receso escolar pasará a los entes territoriales.
“A pesar de los cambios, los niños van a tener la tranquilidad y garantía de la prestación de su servicio hasta que se termine el año”, agregó Medina Rivas.
La proyección del govierno
El propósito es garantizar que los estudiantes tendrán el servicio hasta terminar el año lectivo.
“Los recursos que el Ministerio de Educación nos trasfiere no nos alcanzarían para terminar el calendario escolar, harían falta 10 días, pero el Gobierno Departamental hizo la provisión, tenemos los recursos y vamos a garantizar la continuidad al servicio hasta finalizar al terminar el calendario escolar”, manifestó Marta Cecilia Medina Rivas, secretaria de Educación del Departamento.
De acuerdo a la funcionaria, el servicio de restaurante escolar venía siendo ejecutado con recursos del Gobierno Nacional a través del Icbf.
Sin embargo, desde el pasado 9 de septiembre lo asumió el Ministerio de Educación Nacional y después de la Semana de Desarrollo Institucional o de receso escolar pasará a los entes territoriales.
“A pesar de los cambios, los niños van a tener la tranquilidad y garantía de la prestación de su servicio hasta que se termine el año”, agregó Medina Rivas.
La proyección del govierno
“Estamos haciendo lo pertinente para pedir una autorización a la Asamblea de unas vigencias futuras, dejar hecha la licitación este año y que nuestros niños puedan arrancar desde su primer día con alimentación escolar por un periodo de 180 días calendario”, señaló la funcionaria.
Según Medina Rivas, se tienen 142 mil niños de acuerdo a la matrícula certificada a julio, se aplicará al 100 por ciento de los niños que requieran el servicio desde nivel preescolar a grado once.
“Garantizaremos que en la zona rural todos los niños deben tener su alimentación, su restaurante escolar en forma oportuna, pertinente de la mejor calidad, con la mejor prestación del servicio y con una alta calidad de los alimentos”, destacó la Secretaria de Educación del Huila.
El Gobierno Departamental diseñará una sola minuta patrón, un ciclo derivado de menús donde se incluya los alimentos que se producen en la región.
ESTADISTICAS DEL
RESTAURANTE ESTUDIANTIL
Más de 641.600 estudiantes de escasos recursos se benefician del programa de Restaurantes Escolares en Antioquia y Medellín, como parte de la estrategia de complementación alimentaria para la población escolar con matrícula oficial que se tiene registrada.
Esta estrategia, fundamental para el desarrollo de miles de estudiantes, ha permitido que las administraciones de Medellín y Antioquia le apuesten a la calidad de las personas y al mejor desempeño de los escolares en su desempeño diario.
Medellín entrega diariamente 293.126 raciones diarias
de complemento alimentario a estudiantes entre los 5 y los 17 años que se encuentren registrados a través de la matrícula oficial del municipio.
Los beneficiados se diferencian de la siguiente manera: 173.887 raciones en el Proyecto de Restaurantes Escolares para la Infancia y Adolescencia (Desayuno Víveres, Desayuno Preparado y Almuerzo Víveres) y 119.239 con Vaso de Leche Escolar, durante el calendario académico 2012 (171 días), con la participación activa de la familia y la comunidad educativa.
La inversión de este año se aproxima a los 80 mil millones de pesos para alimentación escolar, de los cuales el 15% es por cofinanciación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), sin contar con una inversión aproximada de 4 mil millones de pesos en acciones de seguimiento y educación en torno al Programa.
Para el niño sin una seguridad alimentaria, el camino para salir de la
pobreza es demasiado limitado. Desde su nacimiento, los niños
pobres frecuentemente carecen de las bases nutricionales que
requieren para aprender con facilidad.Además, la pobreza ha hecho
que generaciones de familias dejaran de mandar a sus niños a la
escuela. Puesto que el sobrevivir cotidiano ha sido la prioridad más
importante, muchas familias no pueden ofrecerles a sus hijos Los programas de Comida para la Educación han sido
implementados en dos formas básicas: los niños reciben alimentos
en la escuela (Programas de Alimentación "En-la-escuela"), o las
familias reciben comida si sus hijos asisten a la escuela (Programas
de Comida para la Enseñanza).Ambos programas combinan una
oportunidad de educación con incentivos basados en alimentos.
También, ambos programas utilizan la comida como un incentivo
para que los padres manden sus hijos a la escuela.
Los programas de
Comida para la Educación ofrecen un sustento inmediato para los
hambrientos, pero tal vez más importante, fortalecen las futuras
generaciones por medio de la educación de los niños de hoy. En
muchos países del mundo en desarrollo, estos programas están
ofreciendo una oportunidad que antes no existía.



